colocar la harina, la margarina y la sal en un bol
Desmenuzar todo a mano
Añadir poco a poco el agua (unos 50 ml), mezclando hasta que la masa forme una bola blanda pero no pastosa, deteniéndose en cuanto la masa forme una bola y ya no esté pegajosa.
Presione la masa en cuartos sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada y, a continuación, cúbrala con una fina capa de harina y un paño de cocina.
Dejar reposar en un lugar fresco de 20 a 30 minutos, garantizando un reposo mínimo de 20 minutos.
Forre un molde ligeramente engrasado con la masa y presione suavemente para que se adhiera perfectamente.
Recorte el exceso de masa pasando un cuchillo por los bordes del molde o pasando un rodillo por encima para formar un ligero cordón.
Pinchar la masa con un tenedor y decorar al gusto.